miércoles, 24 de junio de 2009

Humanos animalizados

¿Quién habló de humanismo en las fuerzas armadas de nuestra apasionada Colombia?



Un claro ejemplo de la zoociedad en que vivimos la tenemos en estos actos, transportar una “persona” en un carro que en realidad es una jaula, es lo más parecido al tráfico de animales en los que mueren miles de especies que son extraídas de sus hábitat naturales para ser vendidas en mercados negros. Tal vez este señor, que no nos interesa quien sea, vaya a parar en lo más oscuro de una celda donde pague por sus delitos o como otros colombianos que pagan por delitos que no han cometido.

Los llevarán de una jaula para otra donde cantarán, hablarán como lo hacen loros y otras aves, donde recibirán sus comidas diarias harán ejercicio y si se portan bien tendrán un premio, rebaja de pena.

¿Usted qué propondría como medio para transportar a estos animalitos “delincuentes”?


Señor Caballo

viernes, 12 de junio de 2009

Chivas en el anonimato


Tras varios intentos de salir a la luz pública, decidieron vivir y gusanear en el anonimato.

Era probablemente de mi estatura, mugía mucho y masticaba constantemente su pasto cosecha 1978; el mismo año que me gradué de la secundaria, pensé; Me miraba fijamente mientras mascaba rigurosamente.

“Son tiempos difíciles estos Señor Serpiente”, me dijo mientras miraba melancólica hacía un robusto cerro de revistas y pasquines, que al parecer habían sido divulgados y poco leídos en alguna institución pública. Estaba entrevistando a una chiva del anonimato, una orden de chivas (y uno que otro chivo) dedicados a informar acerca de cuestiones no muy regulares dentro de la zoociedad. Este reducto en particular había escogido las universidades públicas.

“Investigábamos todo el tiempo, descubríamos detalles y horrendos crímenes organizacionales de la institución, todo salía a la luz a través de esas revistas que ve allí…” Chiva dijo eso mientras sacaba un cigarrillo con sus pesuñas, me miró como ofreciéndome alguno, yo le dije que no meneando la cabeza (No fumo desde la guerra, cuando esa caja de cigarrillos me cayó encima y me ocasionó un hematoma con la forma de la silueta de Churchill).

“Diagramábamos, utilizábamos técnicas estéticas, llenamos las publicaciones de simbología, incluso hacíamos eventos con bandas de Rock …Pero la publicación nunca tuvo éxito, por más de que les ofrecíamos la verdad, no la aceptaban, al final sólo quedaron esas revistas, las demás las vendimos al Ayatola. Todo nuestro trabajo perdido. La última semana del semestre tomamos todas la teorías comunicativas del momento y nos hicimos un emparedado, dicho festín duró hasta el amanecer” Sus ojos brillaron…Decidí que era suficiente y me fui de aquél sitio. Mientras llegaba a mi oficina de la calle número cuatro y medio; pensé en lo siguiente: “¿será nuestra zoociedad tan visual que ya lo escrito no vale nada? Es ironía si lo pensamos… Mas que eso es darnos cuenta de que leer ahora es una práctica pagana” Seguí razonando hasta entrada la noche, cuando en la TV empezó un talk show mexicano, prometía ser interesante, una rubia operada y un calvo vestido como Marlon Brando… Genial.

*Aquí concluye la primera parte del reportaje que realicé sobre la orden de Las Chivas del Anonimato.
Sr. Serpiente.